Se habla mucho de la educación en los colegios, se busca que los padres de familia eduquen a cada hijo de acuerdo a su potencialidad, a sacar de cada uno lo mejor de si, pero pasa que muchas veces en las familias se van descuidando estos aspectos.
Las familias son la base educativa, pueden y deben asumir, antes que cualquier centro educativo, el área de la educación. ¿Por qué? Es dónde se puede personalizar mejor. Cada miembro de la familia es diferente. Por lo tanto, educar de igual forma a cada persona distinta es perjudicial en unos. Los adultos y padres de familia tenemos que conocer bien como son nuestros hijos y luego aprender a educar a cada uno según sea su forma de ser.
¿Y como lo vamos a lograr?
Para ello debemos tomar en cuenta lo siguiente:
1. ¿Cómo es el niño a su edad? Esta información nos la proporciona el mísmo niño. Cuando son pequeños, nos ayuda el período sensitivo, y los mísmos instintos nos van guiando para aprender a conocerlos, también debemos buscar información literaria, o algún medio de comunicación, y a través de las experiencias de otras personas.
2. ¿Como es el niño en realidad? La verdad, no siempre se puede cambiar, es bueno que el niño tenga su propia personalidad, solo se debe actuar para ayudarle a que sea mejor como persona. Si el niño es pequeño se le ayuda a corregir sus malos hábitos y a cuidar los buenos. Si ya tiene uso de razón, se le ayuda a que los buenos hábitos se conviertan en virtudes.
3. ¿Cuáles son los puntos fuertes? Ellos no nacen conocedores de todo, sino que, hay que hacerlos crecer, y ayudarles a madurar para que crezcan sus puntos fuertes, y que puedan tener una buena imagen de sí mísmos. Es importante estimularles cada cosa buena que hacen, con ello se le aumente su autoestima, hacerles saber que son capaces es muy importante saber que los demás tienen una buena imagen de ellos.
4. ¿Cuáles son sus debilidades? Es más fácil potenciar sus puntos fuertes que corregir sus defectos. Ya que para corregir un defecto, hay que potenciar una virtud contraria. Por ejemplo, si el niño es egoísta, hay que fomentar la generosidad, si es haragán, ayudarle a que sea laborioso, si es desordenado en sus estudios, hacer que sea ordenado con sus juguetes o juegos.
En todas las personas hay virtudes y defectos, si al niño se le ayuda a mejorar en algo concreto, así el mísmo mejorará en lo demás.
5. ¿Cuáles son los peligros que se deben evitar? Se deben concocer los peligros que pueden presentarse con el fin de evitarlos. Por ejemplo: evitar hablar con el hijo después de un disgusto, evitar acudir a vacacionar a un lugar donde hay mal ambiente, evitar los programas de televisión que vayan en contra de lo que se quiere, etc.
Debemos pensar en nuestros hijos como persona única, evitar tratarlos mal, brindarles la oportudidad de hablar a solas con ellos, y no esperar que los problemas se agranden. Esto hará que ellos se sientan importantes en casa, y de esta forma aumenta su autoestima.