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TRABAJO
DE GRADUACIÓN
TÉCNICO
OPERADOR EJECUTIVO
TEMA:
EDUCANDO CON VALORES
PROFESOR:
RAUL ALFONSO GARCIA FERNÁNDEZ
PRESENTA:
MARIA EUGENIA PINEDA
DE AGUIRRE
SEPTIEMBRE,
2008
17:26 Edit This 0 Comments »
La mayoría de los padres consideran muy importante que sus hijos desarrollen una actitud responsable, ya que supone un reflejo de la madurez personal.
Un hijo responsable es capaz de vivir su libertad, de comprometer su vida con la verdad y el bien en un proyecto propio, con todas sus consecuencias.
LA LIBERTAD:
Puede parecer contradictorio afirmar que la libertad hay que educarla: si es “libertad”.
•La libertad se nos da NO PARA HACER LO QUE MAS NOS PLASCA, SINO PARA ELEGIR LO QUE MAS NOS CONVENGA.
•La libertad lleva consigo la RESPONSABILIDAD DE SABER ELEGIR, es para que el hombre se perfeccione y no para que se animalice.
LA RESPONSABILIDAD:
La libertad es la capacidad de elegir el bien, pero no es suficiente elegirlo. Además hay que hacerlo, y aquí se encuentra uno de los campos de la responsabilidad; el otro es el cumplimiento del deber.
La familia supone una profunda unidad interna de dos grupos humanos: padres e hijos que se constituyen en comunidad a partir de la unidad hombre-mujer. La plenitud de la familia no puede realizarse con personas separadas o del mismo sexo.
BASES DE LA RESPONSABILIDAD
Toda familia auténtica tiene un "ámbito espiritual" que condiciona las relaciones familiares: casa común, lazos de sangre, afecto recíproco, vínculos morales que la configuran como "unidad de equilibrio humano y social".
La familia tiene que equilibrarse a sí misma. De esa manera enseña el equilibrio a los hijos. Ese equilibrio de la familia va a contribuir al equilibrio social.
La familia es el lugar insustituible para formar al hombre-mujer completo, para configurar y desarrollar la individualidad y originalidad del ser humano.
¿Por qué es tan necesaria e importante la educación familiar?
Biológicamente.- Todo niño nace absolutamente inseguro, necesitado e incompleto. Cualquier cervatillo y nada más nacer se pone de pie y el ser humano tarde un año –aprox.- en andar.
Psicológicamente.- En la medida en que un cerebro está más evolucionado más tiempo necesita para educarse y desarrollarse hasta llegar a la edad adulta. Porque tiene mayor número de zonas finas en toda su personalidad. No puede vivir sin la ayuda del adulto, sin la formación. Su autonomía la alcanzará tras un largo proceso: lactancia, niñez, adolescencia. No basta el hecho biológico. Necesita desarrollar su inteligencia, voluntad, armonía, autonomía, autoestima: Nadie es nada si no se quiere a si mismo y nadie que no se quiera a si mismo puede querer a los demás. La autoestima es el motor del hombre. Esto solo lo logra en el Claustro protector de la familia. Los niños que crecen privados de un ambiente familiar, aunque crezcan físicamente, las deficiencias: psicológicas, afectivas, emocionales intelectuales y sociales son clarísimas.
Sociológicamente.- El influjo de los padres es imprescindible. El niño aprende a saber quién es a partir de su relación con sus padres -personas que le quieren-. Nadie puede descubrirse a si mismo si no hay un contexto amor y de valoración. Proporcionan el mejor clima afectivo, de protección...El niño aprende a ser generoso en el hogar. Protección, seguridad, aceptación, estima y afecto. Cinco aspectos que debe aportar la familia a todo niño. Lo que aprende el niño en la familia es determinante.
Tres anillos de formación de la persona: Familia , Colegio, Sociedad. Es el que hoy tiene más poder. Absorbe a los otros dos anillos. Es necesario que los dos primeros anillos se unan y apoyen juntos. La sociedad educa hoy, sobre todo a través de la TV, la calle, los amigos.
Muy importante: ver la TV con los niños y ayudarles a ser críticos frente a todo lo que nos ponen en la tele.Sin darnos cuenta se nos pegan los modales de la sociedad si no luchamos contra ellos, como se pega el olor a tabaco en el pelo y la ropa si estamos con personas que fuman.
El niño llega a ser alguien por la consideración, aprecio y valor que le dan los demás.
La familia tiene que equilibrarse a sí misma. De esa manera enseña el equilibrio a los hijos. Ese equilibrio de la familia va a contribuir al equilibrio social.
La familia es el lugar insustituible para formar al hombre-mujer completo, para configurar y desarrollar la individualidad y originalidad del ser humano.
¿Por qué es tan necesaria e importante la educación familiar?
Biológicamente.- Todo niño nace absolutamente inseguro, necesitado e incompleto. Cualquier cervatillo y nada más nacer se pone de pie y el ser humano tarde un año –aprox.- en andar.
Psicológicamente.- En la medida en que un cerebro está más evolucionado más tiempo necesita para educarse y desarrollarse hasta llegar a la edad adulta. Porque tiene mayor número de zonas finas en toda su personalidad. No puede vivir sin la ayuda del adulto, sin la formación. Su autonomía la alcanzará tras un largo proceso: lactancia, niñez, adolescencia. No basta el hecho biológico. Necesita desarrollar su inteligencia, voluntad, armonía, autonomía, autoestima: Nadie es nada si no se quiere a si mismo y nadie que no se quiera a si mismo puede querer a los demás. La autoestima es el motor del hombre. Esto solo lo logra en el Claustro protector de la familia. Los niños que crecen privados de un ambiente familiar, aunque crezcan físicamente, las deficiencias: psicológicas, afectivas, emocionales intelectuales y sociales son clarísimas.
Sociológicamente.- El influjo de los padres es imprescindible. El niño aprende a saber quién es a partir de su relación con sus padres -personas que le quieren-. Nadie puede descubrirse a si mismo si no hay un contexto amor y de valoración. Proporcionan el mejor clima afectivo, de protección...El niño aprende a ser generoso en el hogar. Protección, seguridad, aceptación, estima y afecto. Cinco aspectos que debe aportar la familia a todo niño. Lo que aprende el niño en la familia es determinante.
Tres anillos de formación de la persona: Familia , Colegio, Sociedad. Es el que hoy tiene más poder. Absorbe a los otros dos anillos. Es necesario que los dos primeros anillos se unan y apoyen juntos. La sociedad educa hoy, sobre todo a través de la TV, la calle, los amigos.
Muy importante: ver la TV con los niños y ayudarles a ser críticos frente a todo lo que nos ponen en la tele.Sin darnos cuenta se nos pegan los modales de la sociedad si no luchamos contra ellos, como se pega el olor a tabaco en el pelo y la ropa si estamos con personas que fuman.
El niño llega a ser alguien por la consideración, aprecio y valor que le dan los demás.
16:58 Edit This 0 Comments »
Es claro que la conciencia tiene sus normas, y hasta sus contenidos, y ellos son precisamente los valores. Tenemos que responder de los valores y a los valores, y es a la conciencia propia a quien respondemos, porque es ella el lugar propio donde se realizan y operan. Efectivamente, la conciencia es la propiedad del espíritu humano de reconocerse en sus atributos esenciales y en todas las modificaciones que en sí mismo experimenta. Ahí radica la propiedad de reconocer lo que es bueno y lo que es malo, y digámoslo de una vez: lo bueno es el mundo de los valores, lo malo, es el mal, pero que se nos presenta en los albores de la conciencia personal, como algo no realizable, como no apropiado para el hombre, si queremos precisamente ser responsables. Esos atributos esenciales no son otros que el amor y la verdad a los que siempre, como valores nos debemos.
Por tanto debemos responder a la llamada de los valores, en la seguridad de que esta respuesta nos hace sentir lo humano, desde lo más dentro de nosotros, y es así como nos encontraremos en nuestro ser más personal, con nuestro camino más justo, avalado por la conciencia, que aprueba o desaprueba lo que hacemos en cada caso, al optar por los valores y realizarlos o negarlos en la vida. Tenemos, por supuesto, que convencernos de que no tenemos otra salida que la responsabilidad personal. Es desde ahí, desde donde nos ligamos a lo más nuestro de nuestro interior, y desde donde debemos alegrarnos, si en nuestra mirada interna podemos aprobar lo que hacemos. A partir de este momento nos estamos refiriendo a las personas que conviven con nosotros, y es la conciencia la que no dice que estamos haciendo bien, y por supuesto humanas, más humanas.
Pareciera sencillo esto de hacer desde los valores, y por tanto ser responsable en todo caso; pero la vida nos hace ver hoy, que es al contrario, que vivimos tan fuera de nosotros mismos, que somos incapaces de advertir que estamos fundados en los valores, lo que supone evidentemente una desvirtualización de lo humano, y un desconcierto a lo interior de cada familia, que a la postre, como que no sabe a qué tenerse, y deben sufrir prácticamente sin saber por qué. Sin embargo los valores piden ser realizados, lo que significa que siempre se hacen presente en nuestro interior con la intención de hacerse escuchar. Lo que nos lleva a admitir también que el remordimiento es natural a toda acción inherente con respecto a los valores.
Es evidente que el que quiera ser responsable debe tomar cierta distancia de todo aquello que le viene impuesto desde el exterior, y esforzándose por ver la cosa con la claridad que el mundo de los valores nos da, aportar en la iluminación de su ser, el momento preciso del cumplimiento y de la responsabilidad adecuada y pertinente a cada circunstancia. Esto es partir desde la exigencia que lo humano pide, y hacer conforme a lo que nos exige la conciencia. Desde aquí podríamos sanar nuestros hogares, y empezar a conquistar este mundo que nos manipula y nos desvencija.
No solo debemos responder a los valores que exigen la respuesta, de que hemos venido hablando, debemos hacernos cargo también, de las consecuencias que nuestras acciones comportan. Y en esto qué flojos solemos ser, si sobre todo se trata de nuestra conducta con respecto a Dios. Pongo solo un ejemplo: muchas veces nos atrevemos a ir a comulgar dis que porque nos lo pedían la situación que vivimos, pero claro, eso se refiere a un sentir que no llega evidentemente al sabor de lo humano, porque de hecho sabemos muy bien que la conciencia lo rechaza. ¿Qué ha pasado a aquí? Pues sencillamente que no nos hemos hecho cargo de las consecuencias de la acción, y eso es ser evidentemente un irresponsable del todo, y lo que hacemos es ni más ni menos que un sacrilegio. Por ello debemos pensar muy bien en cada caso las consecuencias de la acción, para poder encontrarnos en todo caso responsables del todo. ¿Creéis vosotros que muchas de las cosas que hacéis en vuestros matrimonios vienen avaladas por esa responsabilidad que incluye hacerse cargo de las consecuencias que tienen nuestras acciones? Cuantas veces somos conscientes de las consecuencias negativas de algunas cosas que hacemos, y a pesar de todo no nos detenemos. La verdad es que tenemos que decir que somos unos perfectos irresponsables. ¿Cómo extrañarnos después de las pésimas consecuencias que a nuestros actos siguen?
Por eso qué falta nos hace también, poner nuestros valores dentro de un orden adecuado de manera que sepamos muy bien, cual es el primero, y poner además cada valor en su sitio. Porque es claro que los valores espirituales están por encima de los materiales. Deberíamos incluso advertir que nosotros somos fines y que todo lo demás que nos rodea son medios. Pero el amor que nos viene de Dios es un fin, es decir es el primer valor a tener en cuenta, porque a él tenemos que mirar por encima de todo y en él debemos realizarnos como hombres.
